Baño de la Asociación Española de Pediatría (AEP) en un conflicto de intereses: “I Curso de Actualización en Nutrición Pediátrica”

“La industria de sucedáneos de la leche materna es sólida y próspera, y por ello la batalla para aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en el mundo es una tarea cuesta arriba, pero el esfuerzo merece la pena”.

Werner Schultink, jefe de nutrición de UNICEF.
Comunicado de prensa conjunto OMS/UNICEF/IBFAN (9 de mayo, 2016)

 

I Curso Actualización Nutrición Pediátrica 2016

Nos entristece e indigna que la Asociación Española de Pediatría (AEP) organice próximamente el “I Curso de Actualización en Nutrición Pediátrica” bajo el patrocinio de “Nestlé Nutrition Institute” y “Nestle Health Science”. Consideramos que se trata de publicidad encubierta disfrazada de “actualización”, “formación”… dirigida a profesionales sanitarios.

De una asociación de pediatras se espera que los intereses de madres, bebés y familias, así como su salud, estén entre sus principales prioridades. La comunidad científica considera la lactancia materna uno de los pilares de la salud pública. Pero los intereses de la industria alimentaria aparecen con fuerza en la AEP, con esta financiación.

Se ha definido el conflicto de intereses como un conjunto de circunstancias que crean un riesgo de que el juicio profesional o las acciones respecto a un interés primario vayan a ser indebidamente influidas por un interés secundario.

  • El interés primario incluye el promocionar y proteger la integridad de la investigación, el bienestar de los pacientes y la calidad de la educación médica.
  • El interés secundario serían los intereses económicos, y también el deseo de avance profesional, el reconocimiento de logros personales y favores a amigos, familiares, estudiantes o colegas.

El mismo cartel es mejorable: la niña podría aparecer comiendo alimentos de la base de la pirámide alimentaria, como: frutas, verduras, legumbres o cereales (preferentemente integrales). Pero no: aparece comiendo los llamados “cereales de desayuno”, que podrían ser de los que vende la marca patrocinadora.

En la financianción de este curso, la AEP tiene un claro conflicto de intereses. Tristemente no es un caso aislado, como hemos contado en otras ocasiones. La credibilidad de la AEP se ve cuestionada, y la de los profesionales que la forman, lo cual puede tener graves consecuencias para la salud infantil.

Por supuesto, no enjuiciamos la credibilidad de los pediatras sino la credibilidad de la organización que los representa.