Diversos ejemplos del conflicto de intereses entre la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la industria de alimentos infantiles

Contraportada de la revista “Anales Españoles de Pediatría” (2013). Fuente: TELASMOS.

El pasado mes de julio nos hacíamos eco de esta noticia, mostrando nuestra indignación: Vergonzoso asunto de la Asociación Española de Pediatría: dimite el 60% de los miembros de su Comité de Lactancia Materna.

La revista “Anales Españoles de Pediatría” (órgano oficial de la Asociación Española de Pediatría), distribuida en 2013 a todos los pediatras españoles, publicaba en su contraportada una publicidad muy agresiva y engañosa de fórmulas artificiales. El logotipo de la AEP (Asociación Española de Pediatría), al igual que el de la ESPGHAN (Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica), aparecía junto al bote de leche artificial 1.

También comentábamos que no se trataba de un hecho puntual, sino que el desprecio de la Asociación Española de Pediatría por el trabajo del Comité de Lactancia Materna se había puesto de manifiesto en otras ocasiones. Buen ejemplo fue la retirada sin previo aviso del enlace a este artículo sobre colecho:El colecho favorece la práctica de la lactancia materna y no aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante. Dormir con los padres“.

Esta manera de actuar por parte de la AEP fue el motivo de la dimisión de gran parte de los miembros de su Comité de Lactancia Materna.

Traemos hoy otros ejemplos de publicaciones que demuestran que la última contraportada no era un error puntual, sino que existe un claro conflicto de intereses entre la Asociación Española de Pediatría y la industria de alimentos infantiles. Lamentamos profundamente que esta asociación muestre tan poco respeto a las recomendaciones más básicas sobre la alimentación y cuidado del bebé y la atención al parto normal, contraviniendo las disposiciones del Código internacional de comercialización de sucedáneos de leche materna.

Contra solapa de publicidad en la revista “Anales de Pediatría”, órgano oficial de la Asociación Española de Pediatría. Se enviaba a todos los pediatras españoles sin cargo alguno (2006). Fuente: TELASMOS.

Carátula del envío de las revistas científicas de la Asociación Española de Pediatría al domicilio de sus afiliados (2006). Fuente: TELASMOS.

Cartel publicitario del 56 Congreso de la Asociación Española de Pediatría (2007). El tamaño del anuncio publicitario acapara el protagonismo visual, quedando en segundo plano la información sobre el Congreso. Fuente: TELASMOS.

Fotografía que ilustraba el artículo “Jerónimo Soriano, el primer pediatra español”. Pediatría-magazine, Asociación Española de Pediatría, marzo de 2007. Fuente: TELASMOS.

Otra muestra de conflicto de intereses son muchos de los premios y becas que convoca anualmente la AEP. En los últimos otorgados podemos ver cómo están presentes desde hace muchos años empresas de alimentos infantiles, asunto poco deseable para una asociación de profesionales.

14º Premio de investigación pediátrica “Nutribén”. Asociación Española de Pediatría (2012).

“Ayuda a la Investigación en Nutrición. Instituto de Nutrición Infantil Hero Baby”. Asociación Española de Pediatría (2012).

Desde aquí, les pedimos a los integrantes de la Asociación Española de Pediatría que dejen su relación con las empresas de alimentos infantiles y se declaren libres de conflictos de intereses (condición necesaria para actuar con independencia de criterio y tener credibilidad) por el bien de la salud pública. Porque no todo vale.

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