El lugar para el bebé de Carolina Bescansa

Carolina Bescansa en el Congreso de los Diputados con su bebé en brazos. Fuente: El País

Carolina Bescansa en el Congreso de los Diputados con su bebé en brazos. Fuente: El País

“Por fin un debate público sobre un tema importante. Se creen muchos que con poner listas paritarias ya resuelven el problema de la conciliación. Para nada. Nada más lejos.”
José Mª Paricio
(APILAM)

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Carolina Bescansa (3ª de Podemos), acudió a la sesión constitutiva del Congreso (13/I/2016) con su bebé de algo menos de 6 meses, Diego. No era la primera vez que llevaba a su hijo a un acto público, ni la primera vez que algo similiar ocurría en un parlamento. Aún así, Carolina y su hijo han causado una auténtica avalancha de opiniones. No han faltado las críticas feroces y quien se ha escandalizado, argumentando que se trata de un retroceso en materia de igualdad entre hombres y mujeres.

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Carolina Bescansa con su hijo Diego el 19/XII/2015, junto a Pablo Iglesias e Irene Montero, miembros de su partido (Podemos). Carolina acude frecuentemente acompañada de su bebé a actos de su partido.

Uno de los mayores motivos de crítica es que existe guardería (desde 2006) y voto telemático en el Congreso, gracias a anteriores reivindicaciones. Disponiendo de estos recursos, según parece para muchos, no tiene sentido la presencia de este bebé junto a su madre durante la sesión.

La exministra Carme Chacón, declaró respecto a Bescansa:

“Francamente, no hacía falta. Me sabe mal porque hay muchas trabajadoras en este país que no pueden hacer esto. Es un mal ejemplo porque aquí se han hecho esfuerzos para que las diputadas que no tenemos baja de maternidad podamos dar de mamar, como hice yo, pero nadie lo vio por aquí”.

Discrepamos profundamente de este planteamiento. Consideramos absurdo que porque no todas las madres puedan estar con sus bebés, las que eventualmente puedan hacerlo, no lo hagan. Si Carolina Bescansa puede, y quiere, debería respetársele. Resulta claro, a la vista de esta y otras críticas, que sí “hacía falta” visibilizar la lactancia materna.

El Ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, dijo:

“Es instrumentalizar a los niños con fines políticos, me parece lamentable porque aquí hay una magnífica guardería”.

Carolina Bescansa en el Congreso con su hijo Diego.

Carolina Bescansa en el Congreso con su hijo Diego.

Carolina Bescansa le respondió magníficamente, aludiendo a que puede recurrir a profesionales sanitarios si quiere saber cómo se cría un bebé:

“Yo no sé si el Ministro del Interior ha tenido que criar a un bebé alguna vez, pero si una mamá tiene que criar a un bebé tiene que ir con él a todas partes, no hay mucha más alternativa. Creo que encontrará cientos de pediatras que le explicarán al Ministro del Interior cómo se crían los niños, si es que él no lo sabe”

.No tenemos más que añadir.

El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, afirmó:

“Cada uno toma la decisión que estime oportuno pero no está para los niños y es bueno que usen las instalaciones, vayan conociéndolas y las personas que afortunadamente tienen la posibilidad de gozar de una guardería en su sitio de trabajo las utilicen”.

La guardería es un lugar más en el que puede estar un bebé, no el único. Efectivamente, es la madre (la familia) a quien corresponde decidir dónde y con quién ha de estar su hijo.

Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa con su hijo Diego

Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Carolina Bescansa con su hijo Diego

En opinión de Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, este hecho “lanza un mensaje contraproducente, muy poco afortunado y que hace mucho daño”. “Entendería que lo hubiera hecho para exigir que el Congreso se implique, pero hay guardería”, sostenía. Según ella, “lo que hace es contribuir a perpetuar la imagen de que las mujeres estamos obligadas a cuidar”.

Una vez más, hemos de aclarar que la guardería es un recurso a utilizar (o no). Cada familia debería poder decidir quién es el responsable del cuidado de su hijo. La guardería es la única opción en muchos casos; cuando es posible elegir, deberíamos ser capaces de respetar las decisiones ajenas sobre crianza.

El periodiodista Jiménez Losantos, comparó el trato de Bescansa a su hijo con los mendigos que piden limosna en el suelo con niños drogados:

“Deberían quitarle al niño por maltrato y mala madre.”

Nos resulta sorprendente hasta qué punto puede verse como dañino que un bebé esté junto a su madre en una situación no perjudicial para él.

El periodista Arcadi Espada, en su artículo de El Mundo, se refiere al niño como “cagoncillo” y parece ver en una madre con su bebé unos seres caprichosos de actitud desfiante y poco civilizada, propia de otros primates:

“La diputada Bescansa utilizó a su hijo de objeto propagandístico, sin que eso tenga nada que ver con la leche que mamó el cagoncillo”.

“Yo tendría interés en hablar seriamente de esas mujeres y hombres malcriados que como dice Elisabeth Badinter lo quieren todo: el poder y la teta; la luz y el píxel. También de la liga láctea y la mami chimpancé como modelo a seguir.”

La filósofa E. Badinter es una reconocida detractora de la práctica de la lactancia materna acorde con las recomendaciones de los organismos con autoridad en materia de alimentación infantil.

También en las redes hemos encontrado mensajes representativos de la cultura del biberón, en la que la norma es la separación madre-bebé.

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bescansa_1--575x323Carolina Bescansa ha reivindicado su derecho a no separarse de su bebé, porque podía acudir con él y estar presente en la sesión parlamentaria. Le ha amamantado en el congreso y ha hecho visible que sus no renuncias eran posibles. Que también en otros casos debe ser posible.

Yo creo que las mujeres tenemos el derecho, si así lo queremos, de criar a nuestros hijos con apego. Yo tengo un bebé de 5 meses y creo que mi bebé puede venir conmigo a todas partes como hoy. No es una excepción: es la norma. Y por tanto, creo que es muy sorprendente que tenga que ser noticia que una madre con un bebé tan pequeño acuda a su trabajo con él. Por supuesto que es un privilegio”.

“Hay que favorecer que estas tareas dejen de ser un asunto privado que las mujeres tienen que resolver por su cuenta en la invisibilidad”.

Carolina Bescansa

El lugar adecuado para un bebé es el regazo de su madre (o figura de apego primario). Las guarderías existen para sustituirlas, no es al revés. Si el bebé puede estar con su madre no necesita un sustituto. Y el bebé no diferencia entre el Congreso y cualquier otro lugar, pero sí diferencia a su madre de otro cuidador. No dudaría en decirlo si pudiera.

“¿Por qué siempre “madre e hijo”? No, no estoy olvidando el importante papel del padre, ni mucho menos participando en una obscura conspiración para mantener a las mujeres en sus casas.
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Para hablar con absoluta propiedad, cada niño establece una relación especial con una “figura de apego primario”. Esa figura puede ser el padre, o la abuela, o hasta la monjita del orfanato. Pero en todo caso solo es una, y casi siempre es la madre.”
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“Cuanto más sólida y segura es la relación con la madre, más sólidas y seguras serán las demás relaciones que el individuo establezca a lo largo de su vida.”
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“La angustia de separación”
(Carlos González, pediatra y escritor)
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Luchar por la conciliación es reivindicar medidas de apoyo a la maternidad (un permiso de maternidad digno, mínimo de 6 meses, u otras como reducción de jornada sin reducción de sueldo), pero también llevarse al niño al trabajo. Por supuesto, hay trabajos en los que sería inviable o peligroso, pero en los que no (en el Congreso, por ejemplo), y en ocasiones puntuales, ¿por qué renunciar? Los prejuicios de algunos -o de muchos- no son razón suficiente.

Bravo Carolina Bescansa por tu gesto, que te hace más libre. Que nos ha hecho a todas un poco más libres y más visibles.