“Úteros y mamas intransferibles”, Elisa Medina (Mammalia). Crónica del XII Congreso FEDALMA en Alboraya, Valencia (IX).

 Elisa Medina, durante su intervención en el XII Congreso FEDALMA (Alboraya, Valencia).

Elisa Medina, durante su intervención en el XII Congreso FEDALMA (Alboraya, Valencia).

La conferencia inaugural del XII Congreso FEDALMA en Alboraya (Valencia, abril de 2015), corrió a cargo de Elisa Medina, que participaba en representación de Mammalia, de la que es socia cofundadora. Queríamos comenzar el congreso reflexionando sobre un hecho que, pese a ser ampliamente conocido, es con frecuencia minusvalorado en nuestra sociedad. En la especie humana -al igual que ocurre con los demás mamíferos- la mujer está provista de útero y mamas, sin que quepa la transferencia de estos atributos al varón.

En esta conferencia ahondábamos en los matices de la igualdad, y cómo la legislación no debería ignorar nuestra condición de mamíferos.

Elisa insistió en que la promoción de la lactancia materna es una cuestión de salud pública. El amamantamiento -o su desplazamiento por la lactancia artificial- tiene repercusiones en la salud de madre e hijo, y en el conjunto de la sociedad, en términos económicos y de sostenibilidad ambiental. Amamantar -o no- es una decisión individual, pero los gobiernos no pueden permitirse no promocionar la lactancia materna.
Elisa I

¿Cuál es la protección legal de la maternidad en España?

Nos centrábamos en el permiso de maternidad, de 16 semanas de duración, siendo las 6 primeras de disfrute exclusivo de la madre, y las otras 10 transferibles al padre.

Desde Mammalia consideramos este permiso absolutamente insuficiente. No solo está por debajo de los 6 meses que serían necesarios para el seguimiento de las recomendaciones sobre alimentación infantil emitidas por los organismos con autoridad en la materia (lactancia materna exclusiva durante 6 meses y complementada con otros alimentos durante un mínimo de 2 años y todo el tiempo que madre e hijo deseen), sino que ni siquiera llega al mínimo de 18 semanas recogido en la recomendación anexa R191 al Convenio 183 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la protección de la maternidad del año 2000.

Voces críticas sugieren que las recomendaciones sobre duración de lactancia materna emitidas por los organismos con autoridad en materia de alimentación infantil son excesivas atendiendo a la duración del permiso de maternidad en algunos países de nuestro entorno.

Consideramos que, precisamente, una adecuada protección de la maternidad facilitaría el seguimiento de dichas recomendaciones: son las normas las que han de ponerse al servicio de la sociedad, y no a la inversa.

Elisa II

Además de insuficiente, la regulación del permiso es inadecuada. La Ley de conciliación de la vida familiar y laboral, de 1999, estableció que solo 6 de las 16 semanas estuvieran realmente garantizadas para la madre; y, en esa línea, la Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, de 2007, incluía un permiso de paternidad de 4 semanas -aplazado temporalmente-.

Muchos aplauden estas medidas como un logro en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y defienden seguir avanzando en esa dirección. Un ejemplo reciente lo encontramos en la “Campaña contra la Discriminación por Maternidad” (abril 2015), llevada a cabo por PPiiNA (Plataforma por Permisos iguales e intransferibles de nacimiento y adopción).

Desde Mammalia, afirmaba Elisa, discrepamos de este planteamiento, por entender que desprecia las necesidades ligadas a nuestra condición de mamíferos. No estamos en contra de la existencia del permiso de paternidad, tampoco de permisos de maternidad y paternidad iguales si habláramos de un año (o más) cada uno. Pero creemos que mientras se trate de permisos de escasas semanas, lo prioritario debería ser alargar el permiso de maternidad.

Para el niño, la leche materna no es la opción idónea de alimentación, sino solo la segunda, por detrás de la lactancia materna directa, de acuerdo con los organismos de referencia. Tampoco es lo mismo la leche de su madre que su madre.

Elisa IV

Para la madre, no supone ningún beneficio renunciar a derechos. La lactancia materna forma parte de la vida de la madre, de su ciclo sexual y reproductivo, y permisos de maternidad cortos son una restricción a su derecho a amamantar y criar a su hijo. El discurso favorable a la igualdad total omite, cuando no desprecia, este hecho, para la mayoría de las madres estar con su hijo no supone ninguna carga.

Elisa III

En otros países, principalmente en los países nórdicos, se han dado cuenta de que la protección de la maternidad redunda en beneficio del conjunto de la sociedad. Nuestros referentes: Suecia, Noruega o Dinamarca.

Supuso una gran alegría para nosotras que Elisa participara en este congreso como parte de Mammalia, pues es mucho el trabajo e ilusión que hemos compartido con ella.