La lactancia materna de la duquesa de Cambridge y su hija Charlotte Isabel Diana

Princesa Kate

Aparte de nombrarla en el título y aventurar sobre ella, nada más podemos decir de la lactancia materna de la duquesa de Cambridge, porque así ha ocurrido siempre en la realeza y alta aristocracia. Se ha vivido de manera íntima y privada, aunque nos hubiera encantado que tuviera su cara pública por la visibilidad que le habría dado.

Pero con el parto, las cosas han cambiado. La duquesa de Cambridge ingresa estando de parto, da a luz dos horas después únicamente ¡con dos matronas!, sin epidural, y abandona el hospital 6 horas después del parto, estupenda y por su propio pie. Esta imagen rompe con la imagen estereotipada de una mujer recién parida postrada en la cama, pálida y desencajada.

La duquesa de Cambridge no está hecha una sílfide, pero está radiante, parece feliz y nadie puede negar que está entera. No sabemos cómo está siendo su lactancia materna, pero sí sabemos que se desarrollará de forma normal, que con otro tipo de parto existirían muchas más posibilidades de que tuviera problemas, y sobre todo, que ante cualquier dificultad que surja, metal y físicamente está mucho mejor dispuesta para intentar solucionarlos.

Por la red han circulado muchas noticias sobre tan populares personajes, y no podía faltar la incredulidad de seguidores e incluso de profesionales sanitarios, ante una imgen que no acostumbran a ver. Se ha llegado a pensar que no había parido ella sino una madre de alquiler, o que la fecha de nacimiento era falsa (desmentido con la publicación de la partida de nacimiento).

Princesa Charlotte

¡Gracias Kate, por mostrar esta vivencia! Nos encantaría que dieras visibilidad también a algún detalle de tu lactancia materna.

¡Por la normalización!

El parto medicalizado dirigido disminuye la autoestima y la auto-confianza de las mujeres en su propio cuerpo. Los partos no los hacen los médicos ni las comadronas, los hacen las mujeres.
También ocasiona más secuelas físicas dolorosas en el post-parto que pueden entorpecer la lactancia materna. Es difícil dar de mamar en una posición correcta cuando no te puedes ni sentar debido al dolor de los puntos de la episiotomía, es difícil amamantar recién cesareada, cuando es un suplicio girarte en la cama y llevas suero en vena y una sonda vesical.

El parto medicalizado dirigido también puede hacer que los bebés tengan más problemas para mamar bien los primeros días.

(…) También es frecuente que los partos inducidos den lugar a niños inmaduros con patrón de succión inmaduro e ineficaz.
A menudo hay fallos en el cálculo del tiempo gestacional o bien son niños que cronológicamente necesitaban más tiempo. No todas las manzanas caen del árbol el mismo día.

En cambio cuando el parto es fisiológico la madre inicia el camino de la maternidad con el sentimiento de llevar el control, empoderada y capaz de todo. Sin secuelas físicas, libre de cables, sondas, sueros y con total movilidad, recuperada en poco tiempo, con fuerzas para cuidar del bebé. El bebé nace sin estrés, con todos sus reflejos activos, vinculándose sin problemas.

Inma Marcos (matrona).

“El viaje a la vida: del útero al pecho materno”.

XII Congreso FEDALMA (Alboraya, Valencia. Abril 2015).