Las primeras denuncias de las prácticas comerciales agresivas contra la lactancia materna

La Dra. Cicely Williams (Kew Park, Jamaica 1893 – Oxford, England, UK 1992).

Si su vida estuviese amargada como lo está la mía, al ver día tras día esta masacre de inocentes por una alimentación inadecuada, creo que usted entonces sentiría, como yo siento, que la propaganda engañosa sobre alimentación infantil debería ser castigada como la forma más criminal de la sedición, y que estas muertes deben considerarse como un asesinato… Cualquier persona que, por ignorancia o ligereza, lleva a que un bebé sea alimentado con leche inadecuada, puede ser culpable de la muerte de ese niño.

Cicely Williams, autora del discurso Milk and murder (‘Leche y muerte’, 1939).

Una de las primeras voces en contra de la publicidad engañosa de las fórmulas lácteas fue la de Cicely Williams (1893 -1992), pediatra jamaicana, primera mujer médico en su país, y una apasionada de su trabajo. Durante su estancia en Ghana, aportó a la ciencia la descripción de la malnutrición proteico calórica severa (kwasiorkor). En aquel momento, las compañías lecheras promovían, en contra de lo sabido, el uso de leche condensada (en vez de leche materna) para alimentar a los bebés.

En 1939, la Dra. Williams fue invitada como conferenciante a la Universidad de Singapur (Malasia) y ofreció un discurso en el Singapore Rotary Club, titulado “Milk and Murder” (Leche y muerte), que fue la primera denuncia en un foro oficial de las agresivas prácticas comerciales de las multinacionales de alimentación infantil.

Sus estudios mostraron que el aumento de las tasas de desnutrición y de mortalidad infantil tenían una fuerte relación con el abandono del amamantamiento y su sustitución por leches artificiales de origen animal. Ella lo había descubierto niño a niño, lágrima a lágrima, muerte a muerte. Entre los presentes estaba el entonces presidente de Nestlé.

Pero la fuerza de sus palabras no fue suficiente. Las prácticas poco éticas estaban instaladas: las compañías realizaban donativos a instituciones médicas, regalaban sus productos a las madres, organizaban seminarios sobre nutrición infantil y anunciaban sus fórmulas como el mejor alimento para los recién nacidos.

Otras circunstancias favorecieron, en la primera mitad del siglo XX, la alimentación artificial de los bebés: la incorporación de las mujeres al mercado laboral, el plástico y el uso industrial de la leche de vaca.

En 1940, los pediatras consideraban que la fórmula láctea era un alimento saludable. Esto supuso un rápido desplazamiento de la leche humana: en1970, solo entre el 15 y el 20% de los bebés eran amamantados. Se estima que a mediados de los setenta se alcanzaron las tasas de lactancia materna más bajas de la historia de la humanidad.

 

 

Otras denuncias

Surgieron otras voces indignadas, como la del también pediatra jamaicano Derrick Jelliffe (1920-1992), padre del término “malnutrición comerciogénica”.

También las madres se rebelaron. En 1956, un grupo de siete madres creó la primera asociación de apoyo madre a madre: La Leche League International. Dos años más tarde, crearon la primera versión de un manual de referencia en la lactancia materna: El arte femenino de Amamantar.

Portada de “The Baby Killer” (Mike Muller) publicado en 1974 por War on Want

En 1974 Mike Muller publicó por encargo el informe sobre la industria de alimentación infantil The baby killer (‘El asesino de niños’), que tuvo un éxito inmediato a nivel mundial. Nestlé le demandó por difamación. Tras un largo procedimiento, en el que los representantes de la industria intentaron varios acuerdos extrajudiciales, en el momento del juicio oral la compañía retiró tres de los cuatro cargos que había formulado, dejando únicamente una queja por el título de la traducción. El editor fue condenado a 300 francos franceses. Todo había cambiado: Nestlé reconocía tácitamente la veracidad del contenido del informe.

En 1981 la Asamblea Mundial de la Salud aprobó por fin el Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, por el que se desaprueba el reparto de muestras gratuitas a madres, el uso de fotografías de bebés y otras imágenes que idealicen el producto. También se destaca que en la etiqueta del sucedáneo de leche materna se debe hacer hincapié en la superioridad de esta.

Cicely Williams vivió lo suficiente como para no morir con la amargura con que pronunció su discurso en Singapur. A lo largo de su extensa y fecunda existencia, como médico, investigadora, conferenciante y consejera de la OMS, la Dra. Williams trabajó en 58 países, y los métodos de salud materno-infantil que desarrolló se practicaron en todo el mundo. La Dra. Williams murió en Inglaterra en 1992, a la edad de 98 años.

Tanto ella como aquellas siete madres que se atrevieron a crear un documento que contradecía a la doctrina pediátrica oficial de su tiempo, o el humilde periodista denunciado por una gran multinacional, parecían pequeños ante la enormidad del mundo. Pero sin ellos, el cambio no se hubiera producido.

Todas nuestras acciones son importantes.

Dos artículos de referencia de Cicely Williams:

  1. Williams CD. A nutritional disease of childhood associated with a maize diet. Arch Dis Child 1933;8:423-8
  2. Williams CD. Kwashiorkor: a nutritional disease of children associated with a maize diet. Lancet 1935;229:1151-52

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